TAC coronario

El TAC (Tomografía Axial Computerizada) es una prueba con fines diagnósticos que se utiliza para el estudio de la anatomía coronaria en pacientes con sospecha de angina de pecho o bien para el estudio de la aorta torácica.

¿En qué consiste?

Consiste en la obtención de imágenes de las cavidades cardiacas, la aorta y sobre todo de las arterias coronarias para la detección de estrechamientos que puedan comprometer el riego coronario. Implica el uso de radiación ionizante y de contrastes yodados. La duración de la prueba es de unos pocos minutos.

Como única preparación el paciente debe acudir en ayunas de 6 horas y seguir las recomendaciones que le haya dado el médico que ha indicado la prueba. Antes de comenzar el procedimiento se coge una vía periférica en una vena de la mano o del brazo por la que se va a administrar posteriormente la medicación. Es muy conveniente que el paciente tenga una frecuencia cardiaca por debajo de 70 latidos por minuto para lo que se utilizarán fármacos que reducen las pulsaciones (habitualmente y si no hay contraindicación beta-bloqueantes) que se pueden administrar en el momento previo al TAC coronario o antes en casa si el cardiólogo que indica la prueba así lo ha recomendado. Se administrará un comprimido de nitroglicerina sublingual siempre que el paciente no esté hipotenso para dilatar las coronarias antes de empezar la prueba.

El paciente está tumbado en decúbito supino durante la prueba, la máquina del escáner no provoca claustrofobia ya que está abierta por los dos lados. Cuando se va a inyectar el contraste una voz en off avisa al paciente de que debe dejar de respirar, este es un momento muy importante del estudio ya que si el paciente respira o se mueve la prueba no será valorable. Este periodo dura menos de 5 segundos por lo que es sencillo contener la respiración durante este tiempo. En ocasiones cuando se inyecta el contraste el paciente puede experimentar una sensación de calor algo molesta que desaparece en pocos segundos.

¿Qué riesgos conlleva la prueba?

En personas sanas el TAC coronario no presenta ningún riesgo. Es una prueba que conlleva la administración de dosis importantes de radiación por lo que se debe evitar en lo posible en gente muy joven o que ha recibido otras fuentes de radiación de forma repetida.

En personas con insuficiencia renal conocida podría agravar ésta ya que se utiliza contaste yodado que es nefrotóxico por lo que debemos evitarla en la insuficiencia renal grave. En grados menores de enfermedad renal el paciente debe estar bien hidratado (beber abundantes líquidos) durante el día de la prueba y al día siguiente si sus condiciones cardiológicas se lo permiten.

En pacientes alérgicos a contrastes yodados se puede realizar la prueba siempre y cuando se pre-medique al paciente con corticoides y antihistamínicos.

Dado que se utilizan tanto contrastes como medicación para frenar el corazón y para dilatar las coronarias es conveniente que el paciente aporte un listado de su medicación habitual y que comunique al personal sanitario que va a realizar la prueba si presenta intolerancia/alergia a alguna medicación.

¿Para qué sirve esta prueba?

El TAC coronario es muy útil para valorar con detalle la anatomía cardiaca, sobre todo la de las arterias coronarias. Se asemeja a un cateterismo pero con la ventaja de que es menos invasiva aunque presenta la desventaja de que si existe alguna lesión severa en algún vaso no permite el tratamiento, sólo el diagnóstico. Dónde es más útil es en los pacientes con menor probabilidad de lesiones importantes para descartar con fiabilidad el diagnóstico de enfermedad coronaria lo que hace con una alta precisión. También es muy utilizada para medir la aorta en pacientes portadores de aneurismas de aorta ya que en esto es la técnica más precisa.